viernes, 31 de agosto de 2007

LOVEMARKS EN EL SECTOR TURISTICO.

Hace unos días, gracias a que cayó en mis manos el libro "Lovemarks: el futuro más haya de las marcas" se me planteó una duda que quería compartir en este blog.
Llamamos lovemarks a todas aquellas marcas que crean vínculos entre la empresa, su personal y sus marcas. Inspiran una lealtad que va más haya de la razón y vienen a ser propiedad de la gente que las ama.
A una marca lovemark la envuelve cierto misterio, sensualidad e intimidad.
¿Acaso no surge el misterio ante el éxito de un Zara?, ¿no nos envuelve la sensualidad cuando sentimos "amor" y "apego" por esa marca?. ¿No somo nosotros y "ella" algo "intimo" mientras nuestra vida juntos dura?.
No te separas de tu ipod, tu harley Davison te hace sentir único, no dejas de tomar tu café matutino en tu Starbucks del barrio, sigues con tu Nokia por mucho que te lancen una oferta de Eriksson, ...

Cuando lo traslado al sector turístico y reflexiono sobre las posibles lovemarks, al menos a nivel nacional, que nos envuelven me cuesta algo más identificarlas.
  • ¿ Cuáles son realmente aquellas marcas de cadenas, hoteles, destinos, webs, en España que sean lovemarks?. ¿ Por qué creemos realmente que lo es?

  • ¿ Qué esconden detrás que les permite realmente esa distinción?.

Se me ocurren algunas en las que iré pensando pero de momento simplemente quería compartir esta reflexión con quien me lo lea y llegar si es posible, entre todos, hacer una lista de las lovemarks españolas del sector turístico.

Un saludo.

viernes, 17 de agosto de 2007

TURISMO DE MASAS

Siempre he pensado si realmente existía o no una diferencia entre viajar y hacer turismo. A pesar de que la segunda lleva implicito el viajar, la primera la veo como más una experiencia de trasladarse a un lugar desconocido, conocer sus culturas, adentrarse en los sitios más recónditos, conocer a sus gentes, más duradero en el tiempo, ... Cuando alguien va con esas intenciones, habla de "ganas de hacer un viaje".
Pero turismo y más ahora en estas fechas, me suscita más algo así como masas, gente, ir de un sitio a otro o donde va todo el mundo, buscando cosas similares pero a la vez diferenciarse del resto, ser únicos. Únicos en que su habitación/casa/apartamento sea el mejor, en conseguir sitio en la playa, en tener la mejor mesa en el restaurante a hora punta, en aparcar cerca del destino, en comprar los productos típicos, ... Es entonces cuando, además de acordarme del post de Isaac sobre los clanes de viajeros ( me defino como una mezcla entre descubridor y hedonista) y la cohabitación de todos ellos en un destino, me surge una duda si el turismo de masas es realmente beneficioso para todos.

Un turismo donde las carreteras se llenan, donde en las playas no hay sitio, donde en el restaurante de turno les cuesta dar un buen servicio, cuando los hoteles rebosan de gente y en definitiva donde se hace difícil lidiar entre turismo de calidad o simplemente turismo a secas.

Sin duda es complicado conseguir que en un Agosto o en fechas de vacaciones por escelencia, no se masifique o pierda valor la palabra turismo pero me quedo con la de viajar.